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Dos poemas de alkaid Marino

  Perro miedo Los perros saben mucho sobre miedo. No por nada son guardianes de panteones, guardaespaldas de indigentes, orquestal insomnio de la madrugada.   No subestiman a los taqueros, al camión de la basura, o al señor de los elotes. Huyen de los sonidos fuertes: fuegos artificiales, tormentas.   He visto a perros muy feroces tomar distancia ante un jardín lleno de botellas con agua. ¿Pero quién ha inventado semejante artificio? ¿Se lo debemos a la ciencia? Y si fuera el caso, ¿cuál es el método científico para comprobar el temor en un perro? Algunos piensan que es ridículo.   No tan ridículo como mi temor al futuro. Es admirable cómo los perros le ladran tan fuerte a esas botellas. Ya quisiera yo ladrarle así a la vida. Ladrar es un acto de insurrección. Un ladrido es un ejemplo de lucha y templanza.   Algún día un perro orinará sobre las botellas de algún jardín. Yo seguiré ladrando.   Escitalopram   Dejé de tomar mi medica

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